Buscar este blog

viernes, 22 de enero de 2010

23 segundos

Tic, tac, tic, tac...
Y hoy me ha vueltro a pasar. Estaba en la cama y he vuelto a notar su respiración en la nuca, sus brazos rodeando mi cuerpo. Y el típico escalofrío de cuando notas ese aire en el cuello. Inculso he llegado a escuchar como me susurraba al oído. Me ha costado 23 segundos saber que era mentira. Que él no estaba, que no volvería. Seré ilusa, sí... Pero lo he sentido. Lo he vuelto a sentir como aquellas noches de invierno en el sofá... incluso en la cama. En las que sabía que pasara lo que pasara él no se iría. Pero se fue.

1 comentario: