Y me tumbo en la cama boca abajo abrazando la almohada y esperando ahogarme con mis propias lágrimas. Escucho la música de fondo, eso es secundario, pues sólo pienso en lo que me hace daño. Me giro y me tapo con el edredón pero al rato he de salir, porque hace mucha calor aunque las manos siguen estando frias. No entiendo nada, pero todo me afecta. Cada canción que pasa me recuerda a una persona diferente, una persona que me ha fallado y me ha hecho tanto daño. La traición llega a mi memoria e intento cerrar los ojos para olvidar. No lo consigo. Soy cobarde para afrontar los hechos y soy cobarde para todo. Tengo el escritorio lleno de papeles, las lágrimas se secan, pero no desaparecen. Una vez he parado de llorar, creo que lo he hecho porque no hay más lágrimas que derramar... Tengo los ojos inchados y no tengo ganas de nada, pues aquí empieza mi año sábatico. Me iré a ningún lugar y desapareceré por un tiempo. Creo que es la mejor solución del momento. Quiero ser libre y otra persona, una persona mejor. Ahora seré quien yo quiera ser... Pero ahora lo digo de verdad.
PD: Sigo con el puto objetivo de hacerte feliz. Aunque conyeba salir perjudicada.
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