Decidí hacer la maleta y explorar mundo. Decidí dejar las cosas malas atrás y olvidarlas. Decidí dejar, temporalmente, a aquellos que tanto me importan. Así a primera vista puede parecer un acto egoísta, pero no lo es... Todos ellos tienen sus vidas, sus inquietudes, sus sueños... Y yo... Yo seguía parada esperando un milagro. Y por esa razón decidí coserme una alas a la espalda y volar. Volar hacia nuevas experiencias, nuevos olores, nuevos paisajes, nuevas caras, nuevos atardeceres. Los días pasan y no me arrepiento de nada. A veces pienso cómo ser mejor persona, qué hacer para ayudar a los demás. Otras veces me siento mal... Puede que alguien me necesite desde la distancia y yo no estoy ahí para darle un abrazo, un beso, tenderle la mano... Cualquier cosa. Pero ese pensamiento se desvanece cuando recuerdo que el tiempo sigue, la gente se mueve y el sol sale cada día en todos los sitios del mundo. Poco a poco me invade una sensación dentro de mi que me hace pensar de manera distinta, y a su vez me hace sentir diferente. Supongo que estoy experimentando una clase de metarmofis mental que me hace ver el mundo con otros ojos, unos mejores.
Agradezco haber conocido a cada una de las personas que han pasado por mi vida, todas las que por alguna razón dejaron de caminar en la misma dirección que yo, las que siguen conmigo y las que, desgraciadamente ya nunca podrán estar, al menos físicamente. Todas ellas han hecho que yo sea quien soy hoy, y harán que yo sea mañana otra persona, mejor o peor... Las personas que te aportan cosas ayudan a crearte a ti, pero otra parte la tienes que poner tu. Yo diría que eso es fuerza de voluntad. Querer ser mejor o querer ser increíble o querer ser eterno. Todo eso ya depende de cada uno.
Hace unos meses os diría que sí me da miedo el mañana, que tal vez voy más perdida que nadie en el mundo, que me da miedo despertarme un día y sentirme sola. Pero ahora mismo... Ahora mismo os digo que no creo que podáis estar con alguien si no podéis estar con vosotros mismos.
Así que mi consejo es éste. Quieras lo que quieras... No tengas miedo de intentar conseguirlo. Hazlo. Y si te equívocas, vuelve a intentarlo... Y que no te de miedo ser "egoísta", porque la gente te dirá lo que sea porque tienen miedo de que te equivoques, pero lo que la gente quiera tiene que darte igual porque el que no tiene que tener miedo de meter la pata eres tú y sólo tú, y si te da miedo es que no no conoces muy bien que significa ser humano, porque ser humano es equivocarse, aprender, vivir, y ser feliz. Y eso es lo que importa.
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