Lo he intentado, lo he intentado, lo he intentado...
He arriesgado, he apostado a la misma carta y he perdido. Lo tengo asumido, pero me cuesta creer que lo he dado todo. He perdido mi dignidad y me he tragado el orgullo. ¿Por qué? Por una persona, que no vale la pena. Y ahora me quedo con los momentos buenos y me arrepiento de los malos. Esta es una experiencia nueva, de los errores se aprenden y ahora sé que no vale la pena darlo todo por una persona. Por otra persona que no te merece.
No hay comentarios:
Publicar un comentario