Buscar este blog

lunes, 28 de marzo de 2011

Nature.

Nos quedamos mirando a fuera, desde la ventana. Envidiamos los árboles que se agitan con el viento, que entre ellos bailan un hermoso tango, nos embobamos mirando las montañas y las flores. La mente se va con ellos, libre. Podemos volar si queremos, podemos hacer todo lo que nos da la gana, sin prohibiciones ni obligaciones. Pero en ése mismo instante, algo golpea la puerta y te hace volver a la maldita realidad. Tu momento de paz, de tranquilidad, desvanece. Y después de la interrupción, tu cara lo dice todo. Vuelves a mirar por la ventana y todo sigue igual. Nada ha cambiado allí fuera. No hay dolor, no hay guerra. Los pájaros cantan el himno de la libertad. Tu corazón se acelera y es imposible controlarlo. Impotencia. Es lo que te invade, la jodida impotencia de no poder ser libre, no poder ser pájaro, no poder ser árbol, ni flor, ni montaña... Y te das cuenta que el ser humano no es nada. Absolutamente nada. que lo importante no es la televisión, ni un móvil de última generación, sino eso que está allí fuera y nos cuida de manera cariñosa, aunque estemos destrozando todo y nadie nos 'castigue'.

No hay comentarios:

Publicar un comentario